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Preparándonos para el Milenio. Parte, nº 65. Salmo 119:39-48.

 

Excelencias de la Torah (ley) Salmo 119:39-48

 

 

Vers. 39 Quita de mí el oprobio que he temido, Porque buenos son tus juicios.

El oprobio, la mofa que de él hacen sus enemigos.

Nuestros enemigos son todos aquellos a los que YHWH todavía no les ha dado la gracia para ver esta nueva revelación de lo alto (familiares, conversos e inconversos): Que como consecuencia de ser absolutamente necesario vivir en santidad total, creyendo, confiando y obedeciendo toda su Tanak (Biblia) y volver a las sendas antiguas porque en ellas habla de Mí dice nuestro Elohim YHWH. Se debe vivir obedeciendo y poniendo en practica la Torah guardando el Shabbat, las fiestas dadas a perpetuidad y rescatando todo lo que han quitado o tergiversado en las actuales Escrituras con el fin de poder predicar bien el mensaje de salvación a la humanidad. Ese mensaje que viene acompañado con la unción del Rúaj Hakodesh (Espíritu Santo) y es el que abre los ojos a las personas prisioneras de HaSatán para que vean la luz admirable, se conviertan y puedan comprender que es lo que está ocurriendo a la humanidad y que es lo que hay que hacer para que verdaderamente si podamos llegar a ser merecedores de conseguir la vida eterna. Algo que nuestro Adón siempre ha querido al dar a los hombres este gran tesoro que es la Torah (ley).

 

Porque buenos son tus juicios. Cuando los hombres hablan mal de la forma en que YHWH gobierna el mundo, es nuestro deber y privilegio defenderlo y declarar abiertamente delante de Él: “Tus juicios son buenos”; y deberíamos hacer lo mismo cuando atacan la Tanak (Biblia), el mensaje de salvación, la Torah (ley) o el nombre de nuestro Elohim YHWH o el de nuestro Adón Yahshua Hamashiaj. Pero hemos de tener cuidado de que ellos no puedan presentar contra nosotros acusaciones que sean verdaderas, pues de lo contrario nuestro testimonio serán palabras lanzadas al viento.

 

 

 Exposición de los versículos 41 al 48

 

 

 Vau

 

 

Estos ocho versículos son un ruego continuado a favor de la permanencia de la gracia en su alma, y está apoyado por argumentos tan kadosh – santos como podría sugerirlos sólo un espíritu ardiendo de amor por YHWH.

Toda esta sección consiste en peticiones y promesas. Las peticiones son dos: versículos 41 y 43. Las promesas son seis. Esta diferencia, entre muchas otras, es una diferencia entre los kadosh – santos – justos y los demás; todos los hombres buscan cosas buenas de YHWH, pero los malos lo intentan de tal forma que no hayan de darle nada a Él de vuelta, ni aun prometen nada en retorno.

A esta sección podríamos ponerle por título: El coraje necesario para dar testimonio. En efecto: Pide el favor de YHWH (v.41) contenido en sus promesas (lit. en su dicho), precisamente para estar más animado a dar testimonio de la bondad de YHWH ante los que quieren avergonzarle(v.42). Con esta esperanza (v.43), está seguro de que no se le irá de la boca la palabra de verdad, es decir, un testimonio sincero y veraz de lo que YHWH ha hecho por él, lo cual sería difícil de cumplir si le faltase la manifestación del poder y favor de YHWH hacia él. Seguro de haber sido escuchado, hace una promesa firme (v.44), y usa tres vocablos que indican continuidad de por vida: “tamiz” = siempre, “leolam” para siempre, y “ed” = perpetuamente (el mismo vocablo de Is. 9:6 “…perpetuamente Abba”). Esto le dará ánimo y coraje para dar testimonio delante de reyes (v.46) como lo dieron los compañeros de Daniel ante Nabucodonosor (Dn 3:16), los discípulos de Yahshua Hamashiaj ante las autoridades judías (Hch. 4:20), y Pablo ante el rey Agripa (Hch.26).

 

Vers. 41. Venga a mí tu misericordia, oh YHWH; Tu salvación, conforme a tu dicho.

El salmista desea misericordia, así como enseñanza, porque era culpable lo mismo que ignorante. Necesita mucha misericordia.

 

Tu salvación, conforme a tu dicho. Esta es la suma y corona de todas las misericordias. Aquí hay la primera mención a la salvación en el Salmo. La salvación es titulada “Tu salvación”, con lo que es atribuida totalmente al Adón. ¡Qué cantidad de misericordias se juntan en la salvación de nuestro Adón Yahshua Hamashiaj!. Quedan incluidas las misericordias que nos eximen antes de nuestra conversión y nos llevan a ella. Luego viene la misericordia de llamada, misericordia regeneradora, misericordia de conversión, misericordia de justificación, misericordia de perdón. Misericordia al quitarte el velo para ver su verdadera luz admirable, ahora con otra dimensión de la verdad incorporada la cual quitaron y tergiversaron de la Tanak (Biblia) antes, durante y después del Emperador Constantino en el siglo III d.M.. Ni tampoco podemos excluir de la salvación completa ninguna de aquellas muchas misericordias que necesitamos para conducir al kadosh – santo – justo seguro a la gloria.

La salvación es un agregado de misericordias incalculable en número, inapreciables en valor, incesantes en aplicación, eternas en duración. Al Elohim YHWH de nuestras misericordias sea la gloria, para siempre.

 

Vers. 42 Y daré por respuesta a mi avergonzador, Que en tu palabra (Torah) he confiado.

Ésta es una respuesta sin réplica posible. Cuando YHWH, al concedernos esta nueva dimensión de la salvación, da a nuestras oraciones una respuesta de Shalom – paz, estamos preparados al instante para contestar a las objeciones de los infieles, a las sutilezas de los escépticos y a las burlas de los que se mofan así como a los hermanos que amamos (católicos y protestantes) que siguen engañados y atrapados con la teología dispensacionalista.

Hay tres clases de blasfemos de lo divino: los demonios, los herejes y los calumniadores. Al diablo hay que contestarle con la palabra de YHWH; a los herejes por la palabra externa de sabiduría; y a los calumniadores, con la palabra activa y valiente de una buena vida en Yahshua Hamashiaj.

 

Que en tu palabra (Torah) he confiado. Si alguno nos reprocha el que confiemos en YHWH, le replicaremos con argumentos más concluyentes cuando le mostremos que YHWH ha hecho señales, milagros y maravilla en nuestras vidas. Ha guardado sus promesas, escuchado nuestras oraciones y suplido nuestras necesidades. Aun los más endemoniados se ven forzados a inclinarse ante la lógica de los hechos. Leer el resto de la entrada »

Preparándonos para el Milenio. Parte, nº 64. Salmo 119:31-38.

 

 

Excelencias de la Torah (ley). Salmo nº 119:31-38

 

Vers. 31. Me he apegado a tus testimonios; Oh YHWH, no me avergüences.

Puesto que abomina el camino de la mentira (v.29), ya que ha escogido el camino de la verdad (literalmente fidelidad); es decir vivir en emunah = creer, confiar y obedecer la Toral(ley), y tiene siempre ante los ojos los mandamientos de YHWH, hasta el punto de sentirse apegado a los testimonios divinos, pide a YHWH que no le avergüence, sino que le conceda el favor que le pide, a fin de que no se rían de él sus enemigos como si estuviese dejado de la mano de YHWH.

Poner delante de nosotros los veredictos de YHWH, es mirar constantemente para obedecer la Tanak (Biblia) lo cual hace que un kadosh – santo – justo sea firme y estable para poder resolver favorablemente sus contiendas: “La carne lucha contra el espíritu y el espíritu contra la carne” (Gálatas 5:17), y el kadosh santo se ve forzado a exclamar: “Miserable hombre de mí” (Romanos :24). Este es el caso; en tanto que el alma está muchas veces abatida o apegada al polvo, el espíritu se esfuerza para apegarse a los testimonios Torah (ley de YHWH).

Ora: “Oh YHWH, no me avergüences”. Y apégate a tu Elohim YHWH y a Yahshua Hamashiaj y no serás avergonzado nunca jamás.

 

 

Vers. 32. Por el camino de tus mandamientos correré, cuando ensanches mi corazón.

El salmista piensa en correr por el camino de la Torah (ley), es decir, obedecer con el mayor gusto, con la mayor prontitud y alegría, la voluntad de YHWH.

 

 

Cuando ensanches mi corazón. Indica primordialmente verse libre de apuros y problemas, a fin de tener mayor espacio para concentra fuerzas y gozar de la libertad necesaria en orden a llevar a cabo el obedecer sus mandamientos que es lo que en verdad amamos. El verdadero kadosh – santo justo es optimista, pues sabe que YHWH le da sabiduría (v. 1R. 4:29), donde se le llama anchura de corazón) y el amor que es por su Rúaj (Espíritu), derramado en nuestros corazones (Ro. 5:5). El amor de YHWH y el gozo en el cumplimiento obediente a su Torah (ley) son las ruedas y el motor de nuestra obediencia.

Nótese en qué forma se ha hablado del corazón hasta este punto:

“todo corazón” (2)

“rectitud de corazón” (7)

“escondido en mi corazón” (11)

“ensanchar mi corazón”.

Hay muchas más alusiones más adelante y todas ellas muestran que la vida de emunah del Salmista era una obra del corazón. Es una de las mayores faltas de nuestra época que la cabeza cuente más que los corazones y los hombres estén mucho más dispuestos a aprender que a vivir en emunah = fe obediente a la Tanak (Biblia). Si queremos que YHWH habite en nuestros corazones y prodigue su influencia, debemos hacer lugar en nuestras almas por medio de una dilatación de fe obediente = creer, confiar y obedecer sus mandamientos = Tanak (Biblia).

La fe obediente engrandece a YHWH y consigues agradarle teniendo mayor captación de su grandeza, bondad y verdad.

 

 

 

Exposición de los versículos 22 al 40

 

 

 

He

 

 

 

Vers. 33. Enséñame, oh YHWH, el camino de tus estatutos, Y lo guardaré hasta el fin.

Tenemos necesidad de ser enseñados y guiados. El salmista pide a YHWH que le instruya, que le haga entender los mandamientos y le haga caminar por ellos, ya que se complace en ellos; así los guardará hasta el fin.

En los vers. 33 al 40 El Salmista presenta nueve veces su petición a YHWH, y en seis de ella acompaña una razón para ser escuchado. Estas peticiones son expresiones de un corazón renovado; Al hombre que YHWH le haya dado la gracia para mantenerse buscando la santidad en obediencia a sus mandamientos no podría por menos que presentarlas

 

Y lo guardaré hasta el fin. El fin del cual habla el Salmista es el fin de la vida, o la plenitud de la fe obediente. Confía que la gracia le hará fiel hasta lo sumo, nunca trazando una raya y diciendo a la vida de emunah = obediencia: “Hasta aquí irás, pero no pasarás.”

El fin de nuestra vida kadosh – santa – justa; el fin de nuestro guardar obedientemente la Torah (ley) vendrá cuando cesemos de respirar; ningún hombre obediente a su Elohim YHWH y Yahshua Hamashiaj piensa señalar una fecha y decir: “Basta, ahora puedo aflojar mi vigilancia y vivir como el resto”. Como Yahshua Hamashiaj nos ama hasta el fin, también nosotros hemos de servirle hasta el fin. El fin de la enseñanza divina es que podamos perseverar hasta el fin.

 

 

Vers. 34. Dame entendimiento, y guardaré tu Torah (ley), Y la cumpliré de todo corazón.

Es por esto que estamos en deuda con Yahshua Hamashiaj “el Mashiaj ha venido y nos ha dado entendimiento” (1Juan 5:20) para que podamos tener una relación íntima con el Verdadero Elohim; y con el auténtico estamos: Yahshua Hamashiaj es el Juez Supremo dado por el Eterno de Israel.

El entendimiento es el piloto y guía de todo hombre; la facultad que está sentada en la popa del alma; pero como el guía más experto puede equivocarse en la oscuridad, también puede hacerlo el entendimiento cuando le falta la luz del conocimiento de la Torah (ley). “Sin conocimiento la mente no puede ser buena”. (Proverbios 19:2); ni la vida es buena; ni las condiciones externas seguras (Efesios 4:18). “Mi pueblo está destruido por falta de conocimiento” (Oseas 4:6).

 

 

Y la cumpliré de todo corazón. Cuando el mundo, el placer, la ambición, el orgullo, el deseo de las riquezas, el amor impuro, desea una parte de nosotros, podemos recordar que no tenemos afectos a nuestra disposición sin que YHWH nos dé permiso. Él es celoso. Todo es suyo, y sus juicios estarán con el que roba o retiene una parte de lo que es de YHWH. ¿Voy desprenderme de lo que es de YHWH para satisfacer al mundo, la carne y al diablo?. Leer el resto de la entrada »

Preparándonos para el Milenio. Parte, nº 63. Salmo 119:21-30.

 

Excelencias de la Torah (ley).  Salmo nº 119:21-30

 

Vers. 21. Reprendiste a los soberbios, los malditos, Que se desvían de tus mandamientos.

Los hombres soberbios son malditos; nadie los bendice, y pronto se vuelven una carga incluso para ellos mismos. En sí misma, la soberbia es una plaga y un tormento, Incluso cuando no les cae encima ninguna maldición de la Torah (ley), parece haber una ley de la naturaleza que el hombre soberbio sea un desgraciado.

Esto lleva al salmista a aborrecer el orgullo; temía la reprensión de YHWH y la maldición de la Torah (ley). Los pecadores soberbios de sus días eran enemigos, y él se sentía feliz de que YHWH estuviera en pugna con ellos.

Si el orgulloso escapa aquí, como ocurre a veces, en el más allá no escapará; por que: el hombre soberbio es una abominación al Adon (Proverbios 16:5). YHWH no puede soportarlo (Salmo 101:5). Y ¿que pasa luego? Tú destruirás al orgulloso.

“Ningún alma escapará a la venganza del orgullo”, nunca se escapará de ella. Tan seguro como YHWH es justo, el orgullo no quedará sin castigo.

Por tanto, los hombres orgullosos pueden ser contados entre los enemigos de YHWH, porque como el codicioso quita las riquezas de los hombres, el orgulloso quita el honor de YHWH.

Los orgullosos soportan la maldición de no tener amigos; no los tienen en la prosperidad, porque no conocen a nadie; ni en la adversidad, porque entonces nadie les conoce.

 

Que se desvían de tus mandamientos. YHWH reprende el orgulloso por más que las multitudes le presten homenaje, porque ve en él una rebelión en contra de su propia majestad, y la semilla de rebeliones futuras. Es la suma del pecado.

 

Vers. 22. Aparta de mí el oprobio y el menosprecio, Porque tus testimonios he guardado.

La mejor manera de tratar la calumnia es orar sobre ella; YHWH, o bien la eliminará, o arrancará el aguijón de la misma.

Cuando sufrimos una difamación, es mejor orar sobre ella que ir al tribunal y exigir explicaciones del que la fabricó. Los que sois reprochados de este modo llevad vuestro caso al Tribunal Supremo y dejadlo en las manos del Juez de toda la tierra.

 

Vers. 23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí; Mas tu siervo meditaba en tus estatutos.

¿Quiénes eran estos magnates maliciosos que querían quitar a YHWH de la atención de su siervo o privar al escogido de su Elohim YHWH de un momento de comunión kadosh – santa? La canalla de los príncipes que no valían los cinco minutos de la meditación kadosh – santa del siervo. Es muy hermoso ver las dos situaciones: los príncipes sentados para hablar contra el salmista, y el salmista sentado con su Elohim YHWH y su Torah (ley), con la respuesta más efectiva de sus calumniadores: no dar respuesta alguna. Los que se alimentan de la Torah (ley) se hacen fuertes y pacíficos, y son protegidos por la gracia de YHWH de la contienda de lenguas.

El salmista da testimonio de que sufrió mucha burla, desprecio y difamación cuando procuraba llevar una vida kadosh – santa – justa de acuerdo a la Torah (ley) de YHWH. Esa oposición sin embargo, no le impidió seguir el camino de YHWH. También hoy los que son fieles obedientes a la Tanak (Biblia) y a Yahshua Hamashiaj deben comprender que serán criticados y ridiculizados. Se les pudiera llamar legalistas o extremistas por las propias iglesias en desobediencia, que engañadas consideran que la Torah (ley) ya fue clavada en la cruz y los que se conforman a las costumbres mundanas de una sociedad impía.

 

Vers. 24. Pues tus testimonios son mis delicias Y mis consejeros.

Es imposible vivir de modo kadosh – santo – justo sin el uso diario de la Tanak (Biblia). Es absolutamente necesario para todo lo que emprendemos, y para resolver nuestras dudas y consolarnos de nuestras penas. Sin ella nuestra conciencia es un guía ciego y nos lleva a una niebla de ignorancia, error y confusión.

 

 

Exposición de los versículos 25 al 32

 

 

En estos versículos veremos la influencia de la Tanak (Biblia) sobre un corazón que lamenta sus tendencias hacia abajo y está lleno de pena a causa de su ambiente amortecedor.

 

 

Dálet

 

  

Vers. 25. Abatida hasta el polvo está mi alma; Vivifícame según tu palabra.

Un corazón que suspiraba por YHWH con tanta frecuencia y amargura ahora se vuelve frío, seco y oscuro. El fervor del primer amor se ha enfriado; los cuidados de la tierra y los pecados, como si dijéramos, han puesto plomo a las alas del alma.

 

Vivifícame según tu palabra. Reanímame. Y, verdaderamente, muchas veces los kadosh – santos – justos de YHWH son puestos en este estado en que no tienen nada que los sostenga sino la Tanak (Biblia). Un pequeño resbalón quita mucha gracia. Sólo los que intentan estar obedientes a toda Su Palabra son verdaderamente sostenidos, mirando la promesa de YHWH y mantienen la esperanza de que Él los restaurará de nuevo, porque es en su honor el terminar la obra que había empezado.

 

Vivifícame. Esta frase ocurre nueve veces, y sólo en este Salmo. Es de gran importancia, puesto que expresa el cambio espiritual por el cual un mesiánico pasa a comprometerse a creer, confiar y obedecer toda la Tanak (Biblia), Vivifícame según tu palabra. Su fuente es YHWH; el instrumento por el cual es efectuado es toda la Palabra = Tanak (Biblia).

 

Vers. 26. Te he manifestado mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus estatutos.

La bondad de YHWH se ve en que escucha lo que le presentamos. YHWH se gloría en prestar atención a nuestras necesidades, nuestras debilidades por el pecado. Esta triste situación nuestra te obliga a pedir a tu Abba Kadosh que por favor te ayude a ser un verdadero hijo suyo, que te ayude y te de la gracia para estar frente a Él agradándole en todo, que te ayude a vivir en esa fe obediente a toda su Torah (ley) y en esa actitud consigues el favor de tu Elohim YHWH. Leer el resto de la entrada »

Preparándonos para el Milenio. Parte, nº 62. Salmo 119:11-20.

Excelencias de la Torah – (ley).  Salmo 119:11-20

 

 

Ver. 11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.

 

Este texto debes llevarlo en tu corazón como una regla.

Hay mucha diferencia entre los mesiánicos kadosh – santos – justos y los que no están en obediencias a la Torah (ley) o en los mundanos. El mundano tiene sus tesoros en joyas, que están fuera de él; el mesiánico que cree, confía y obedece la Torah los tiene dentro.

Si guardas en tu corazón las palabras de la Torah, ningún enemigo podrá sacarlas de allí, y hallarás que es un tesoro consolador en tiempo de necesidad.

Este dicho, guardar o esconder, significa que el salmista se esforzaba no para ser ambicioso y destacar y hacerse glorioso delante de los hombres, sino que tenía a su Elohim YHWH por testigo del deseo secreto que llevaba consigo.

Si pones en tu corazón el creer, confiar y obedecer la Torah (ley), pide a YHWH que te capacite para tomar su alimento para nuestra alma en tu propio corazón y ahí estará libre de todo riesgo.

 

Para no pecar contra ti. Aquí está el objetivo perseguido. Aquí está lo mejor. “Tu Torah”; escondida en el mejor lugar “en mi corazón”; con el mejor de los propósitos “para que no peque contra ti”.

 

 

Vers. 12 Bendito tú oh YHWH; Enséñame tus estatutos.

 

“Bendito tú, oh YHWH”. Tan pronto como la Torah está en el corazón surge un deseo de hacer caso de ella y aprenderla. Y cuando es recibida la Torah en el alma, la primera necesidad de pedir a tu Elohim es: “Abba Kadosh, enséñame su significado”.

Es el Rúaj Hakodesh (Espíritu Santo) el que produce ese hambre de la Torah. Cuando los apóstoles de Yahshua Hamashiaj se enteraban que los judíos y gentiles habían recibido la Palabra en sus corazones, corrían a esa ciudad y les imponían las manos para que recibiesen el Rúaj Hakodesh (Espíritu Santo). Lógicamente para que te impongan manos y recibas el Rúaj Hakodesh, el que las impone debe estar lleno del mismo; debe ser un hombre kadosh – santo – justo. No es necesario que sea una persona levantada por los hombres en sus respectivas congregaciones. Si es necesario que esté en su Elohim YHWH obediente a su Torah (ley).

Este maravilloso milagro se produce en las personas que YHWH tiene preparadas para levantarlas Él con su poder y su gloria impartida a través de los hombres kadosh – santos, o independientemente Él mismo y lo hace en todo lugar, Kehilat, Iglesias, en los hogares, en las calles, pero lo mas importante es lo que te pueda ocurrir a partir de esa llenura del Rúaj Hakodesh. Por ejemplo; Si te impone manos un hombre kadosh católico, irás a la iglesia católica y perderás muchos años para aprender a “…guardar sus dichos, para no pecar contra ti”, si te ocurre en la iglesia evangélica, ni te quiero contar los años que pueden pasar y los errores que puedes cometer, para poder luchar y vencer contra tus propios problemas y poder avanzar en el camino de la santidad. YHWH nos ruega encarecidamente que salgamos de Babilonia para que no seamos partícipes de las plagas que Él va a mandar contra esas iglesias y congregaciones falsas e idólatras (las que no están con hambre de creer, confiar y obedecer a toda su Tanak (Biblia). Ojo, no estoy diciendo esto para que se piense que la única posibilidad es congregarse en una Kehilat mesiánica, no, ahí también desgraciadamente hoy día está la cizaña entre los kadosh – santos – justos de Elohim YHWH.

Busca un hombre de YHWH con los frutos y los dones claramente en él y que esté obediente a la Torah (toda la Palabra) que no este envenenado por la Teología Dispensacionalista, la cual te aparta de la verdad de YHWH y te inhabilita para ser un discípulo verdadero de Yahshua Hamashiaj impidiéndote ser kadosh- santo – justo. Que guarde toda la Palabra, que guarde el Shabbat y las Fiestas dadas por Elohim en su Tanak (Biblia) y que las dio a perpetuidad, que ame a Israel porque pertenezca a él por sangre o por haber sido injertado en la raíz verdadera y que comprenda el plan de YHWH para la humanidad, así como la verdadera tarea a desarrollar cuando venga Yahshua Hamashiaj si es que te encuentra haciendo lo indecible de una manera honesta por creer, confiar y obedecer, toda Su Palabra.

 

“Enséñame tus estatutos”; porque sólo así puedo aprender el camino a la santidad.

 

Las personas kadosh – santas se regocijan en hacer dichosas a otras, y sin duda el Elohim YHWH, nuestro Abba Kadosh querrá impartirles Su Rúaj Kahodesh y la santidad que es la fuente de la felicidad y vida eterna.

La fe = Emunah impulsó esta oración y le dio base no ya en algo que hubiera en el hombre kadosh – santo que ora, sino sólo en la perfección del Elohim a quien hace suplicación. Adon, Tú eres bendito; por tanto, bendíceme enseñándome.

Todo el que lee este Salmo con atención ha de observar en él una gran característica, y es lo decisivas que son sus afirmaciones de que para guardar los mandamientos de la Torah de nuestro Elohim YHWH y de Yahshua Hamashiaj no se puede conseguir nada por la fuerza humana, sino que es Él quien ha de crear la voluntad para la ejecución de este deber.

 

 

Vers. 13 Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.

 

El haber sido, como Noé, un predicador de la justicia que medita y considera los mandamientos y caminos de YHWH es un gran gozo cuando los diluvios suben de nivel y el mundo creyente engañado y los impíos están a punto de ser destruidos.

 

 

Vers. 14 Me he gozado en el camino de tus testimonios Más que de toda riqueza.

 

Las riquezas son adquiridas con dificultad, disfrutadas temblando, y perdidas en amargura. Pero el verdadero gozo es estar obediente a la Torah. Es orar por los enfermos y que tu Elohim YHWH los sane a través de tu oración, ayuno e intercesión. Ver a los hermanos endemoniados ser liberados de las garras de Hashatán y ahora sabiendo qué enseñarles e instruirles para que de verdad su posterior estado no sea peor que el que tenía porque van a entender que un estado de libertad se consigue creyendo, confiando y obedeciendo toda la Torah (ley). El verdazo gozo es compartir la verdad de su Torah (ley) que verdaderamente te hace libre de pecado y del enemigo de nuestras almas Hashatán y sus demonios. El verdadero gozo es escuchar la voz de tu Abba Kadosh para poder ejecutar los planes que tiene para ti aquí en la tierra.

 

 

Vers. 15 En tus mandamientos meditaré; Consideraré tus caminos.

 

El que tiene un deleite interno en algo no lo apartará mucho tiempo de su mente. Como el avaro con frecuencia vuelve a mirar su tesoro, así el kadosh – santo – justo por medio de la meditación frecuente vuelve a la riqueza inapreciable que ha descubierto en la Torah (ley) de su Adon. Para algunos la lectura y meditación de la Torah (ley) es una tarea; para el hombre kadosh – santo – justo (el que cree, confía y obedece la Torah), es un gozo.

No es al cavar de un modo casual en una mina de oro, sino al cavar mucho tiempo y con ahínco que halla y saca el tesoro. No es el mero zambullirse en el mar, sino el permanecer dentro mucho tiempo que hace posible sacar gran cantidad de perlas preciosas. El estirar el hilo dorado de lectura y meditación de la Torah (ley) en su debida longitud, hasta que llegue al extremo espiritual en el que tu Elohim YHWH comienza a hablarte, es un logro raro y dichoso..

Cuando el eunuco iba en su carro, estudiaba el profeta Isaías. No se enojó cuando llegó Felipe y le preguntó atrevido: “¿Entiendes lo que lees?” (Hechos 8:27-30); y él dijo: ¿Y cómo podré si alguno no me enseñare?… Entonces Felipe le anunció el mensaje de salvación, le bautizó y el Ruja Hakodesh de YHWH arrebató a Felipe y el eunuco se fue gozoso y contento. Es el poder, la gloria y la sabiduría de YHWH la que habla en la Torah (ley) = Tanak (Biblia) (Lucas 11:49); por tanto, cuidadosamente, estudia la Tanak (Biblia).
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Preparándonos para el Milenio. Parte, nº 61. Excelencias de la Torah (ley) de YHWH. Salmo 119:1-10.

 

Excelencias de la Torah (ley) de YHWH

 

 

Álef

 

 

Salmo 119:1 Dichosos los perfectos de camino, Los que andan en la Torah (ley) de YHWH.

YHWH promete derramar su bendición sobre los que han optado por vivir según su Torah (ley) con todas sus normas, órdenes, mandatos e instrucciones. Ellos tendrán la presencia personal de YHWH (cf. Gn 26:3), que les dará fortaleza, ayuda y protección (Ef 3:16; Col 1:11).

Este salmo expresa un amor majestuoso por la Torah (ley) escrita de YHWH.

Aborda la Torah (ley) como promesa, mandamiento, dirección, testimonio, enseñanza, sabiduría, verdad, justicia y corrección. Se presenta como el consuelo de todo ser humano, su protección, su tesoro, su guía en la vida, el deleite de nuestro corazón y de nuestra alma, y el recurso para todas nuestras necesidades.

El salmista expresa un profundo amor por YHWH al leer esa Palabra, meditar en ella y orar sobre ella. YHWH enseña con este salmo que creceremos en gracia, justicia y santidad sólo mientras aumente en nosotros el amor por su Torah (ley).

El tema único es la Torah (ley) de YHWH. “La mayoría”, dice Martín Boss. “lee su Tanak (Biblia) como las vacas que pacen entre la hierba lozana, y pisotean bajo sus pies las flores y hierbas más delicadas”, Es de temer que hacemos esto con demasiada frecuencias.

A este salmo se la llama el “Alfabeto del amor de YHWH”, el “Paraíso de todas las doctrinas”, el “Almacén del Rúaj Hakodesh (Espíritu Santo”, la “Escuela de la Torah”; también el profundo misterio de la Tanak (Biblia), en que toda la disciplina moral de toda la Torah para ser kadosh – santo – justo brilla resplandeciente. Y Alfabeto porque sus veintidós estrofas (o párrafos) de ocho versículos cada una corresponden a las veintidós letras del alfabeto hebreo. Cada versículo de los párrafos comienza con la letra característica de su estrofa.

El nombre de YHWH ocurre veintidós veces en el Salmo. Su tema es la Torah (ley) que menciona bajo uno de estos diez términos: ley, camino, testimonio, precepto, estatuto, mandamiento, juicio, palabra, dicho, verdad, en cada uno de los versículos, excepto uno, el ciento veintidós.

 

Exposición de los versículos 1 al 8

 

Estos primeros ocho versículos están relacionados con la contemplación de la dicha que resulta de guardar y obedecer los estatutos de YHWH.

La comunión de corazón con YHWH se goza por medio del amor y la fe = emunah, creer, confiar y obedecer su Tanak (Biblia), que es la manera de YHWH de comunicar con el alma por medio de su Rúaj Hakodesh (Espíritu Santo).

Es de desear que el lector sienta el deseo de creer, confiar y obedecer la Palabra de YHWH, así como el fervor derramado sobre los versículos a medida que avance: entonces empezará como lector, pero pronto se inclinará como suplicante; su estudio pasará a ser una su oración, y su contemplación enfervorizará en adoración a su Elohim YHWH.

 

Vers. 1 LA TORA (ley) de YHWH representa toda la enseñanza de YHWH en su comunicación verbal y escrita para su pueblo. Puede también referirse al Pentateuco (los primeros cinco libros o a la Tanak (Biblia) como un todo.

Vers. 1 Dichosos. La verdadera religión no es fría ni seca. No sólo creemos que el guardar la Torah (ley) de YHWH es algo sabio y apropiado, sino que estamos enamorados con ardor de su santidad, y exclamamos con asombro y adoración: “¡Dichosos los perfectos de camino!” indicando con ello que estamos ansiones de que el Eterno nos de la gracia para llegar a serlo nosotros y no deseamos mayor felicidad que ser perfectos en nuestra fe = emunah; creer, confiar y obedecer la Tanak (Biblia) para ser perfectamente kadosh – santos – justos. La santidad es la felicidad.

La vida de santidad es un caminar en obediencia a toda la Torah = Tanak (Palabra de YHWH y Yahshua Hamashiaj), es un progreso firme, un avance tranquilo, una continuidad persistente en obediencia. Enoc anduvo con YHWH. Los hombres buenos siempre anhelan hacer las cosas mejor. Nunca están ociosos, sino que caminan en rectitud hacia la meta deseada creyendo, confiando y obedeciendo la Torah (ley). No tienen prisa, no se desconciertan, y así mantienen el paso siempre igual, avanzando seguros hacia la vida eterna.

En este pasaje vemos a apersonas dichosas que disfrutan de cinco cosas dichosas:

* Un camino dichoso.

* Una pureza dichosa.

* Una Torah (ley) dichosa,

* Concedidos por un Adon dichoso

* Y una senda dichosa.

 

Vers. 2 Testimonios. Los testimonios (hebreo édot) de YHWH representan las condiciones o los requisitos del pacto que se manifiestan como su voluntad.

 

Vers. 2 Dichosos lo que guardan sus testimonios. Aquellos que en fe = emunah; creer, confiar y obedecer la Torah (ley) atesoran los testimonios del Adon; en lo cual se implica que escudriñan la Torah, que llegan a comprenderla, que la aman, que persisten en la práctica y obediencia de la misma.

La Torah (ley) es la Palabra de YHWH es su testigo o testimonio de las grandes e importantes verdades que se refieren a Él y nuestra relación con Él; esto deberíamos desear conocerlo; al conocerlo deberíamos creerlo; al creerlo deberíamos obedecerlo, amarlo y defenderlo contra todo el que osara atacarlo.

No podemos luchar una buena batalla, ni terminar nuestro curso, a menos que guardemos la fe creyendo, confiando y obedeciendo la Torah (ley)

Si la Torah (ley) no fuera más que una ley, con todo, tendríamos el deber de creerla, confiar en ella y obedecerla, porque somos sus criaturas; pero como es también un testimonio de su amor, en el que como padre Él da testimonio de su favor hacia sus hijos, somos doblemente inexcusables si no la abrazamos obedeciéndola gozosamente.

 

Vers. 2 Y con todo el corazón le buscan. El crecimiento que indican estas cláusulas: primero, el camino; luego, andando en él; luego hallando y guardando obedientemente los tesoros de la Torah (ley), y, coronándolo todo, buscar al Adon del camino. El hombre dichoso ya tiene a YHWH y por esa razón le busca.

A YHWH no se le busca verdaderamente mediante las frías pesquisas del entendimiento; hemos de buscarle con el corazón y obediente a su Torah (ley). Leer el resto de la entrada »